Rioseco, aproximacion histórica

El Patrimonio histórico constituye una riqueza que se transmite de generación en generación, como toda herencia, puede transformar sus usos Y deteriorarse si no se ponen los medios para su conservación, incluso puede llegar a destruirse con el devenir de las generaciones. Esta es la motivación de este pequeño trabajo, si el problema de la despoblación de los pueblos amenaza su supervivencia, esta sería imposible si desapareciera su historia, usos y costumbres en la memoria de los actuales descendientes de sus pobladores históricos, y a estos se dirige fundamentalmente este trabajo, es imprescindible conocer nuestra historia y tradiciones, esto nos dará fuerzas para luchar por conservarlas.

 

 

APROXIMACION A LOS ORIGENES DE RIOSECO

 

Acercarse a los inicios poblacionales es entrar en un mundo de tinieblas donde no existen las referencias, la primera aparición de Rioseco como referencia histórica escrita es en el Fuero Apócrifo de Cervatos de 999, pero actualmente los expertos dudan de la veracidad de su datación y se inclinan por fechas muy posteriores. Pero en Rioseco existe una referencia histórica real y perfectamente datable, la iglesia románica del siglo XII, la existencia de esta sólida, armónica y bella construcción nos indica que ya en esas fechas Rioseco era un lugar poblado de cierta importancia.

Por otra parte los expertos en arqueología medieval nos dicen que las construcciones religiosas de la Alta Edad Media, de los siglos V al X, utilizan materiales de escasa calidad, como la madera y la arcilla, esto provocaría que hubiera que renovarlas con cierta asiduidad, pero los materiales ruinosos no dejaban de ser sagrados y servían de cimentación para cada nueva construcción.

Esta sería la explicación de porque la iglesia de Rioseco se encuentra en un lugar elevado con respecto a todo su entorno, cuando la conformación del terreno no anticipa la existencia de ningún montículo natural, esta conclusión nos llevaría a que el poblamiento de Rioseco se remontaría varios siglos anteriores a la fecha de la construcción de la iglesia románica.

Probablemente nos retrotraería a los primeros siglos de la romanización, la colonización romana reubicó a los habitantes de las tribus cántabras, trasladándoles de sus inaccesibles castros, a nuevos poblados próximos a las vías de comunicación con la finalidad de controlar su belicosidad y hacerles más permeables a la cultura romana.

 

LOS POBLADOS DE LAS CALGUERAS Y PORCILES

 

En Las Calgueras, a unos 2.600 m. al noroeste de Rioseco, quedan «restos de pedreras» de lo que fue un poblado dependiente del monasterio de San Andrés de Arroyo. A unos 800 m. al noroeste parece situarse Porciles (Pozales), cerca de la raya con Pesquera, en el lugar llamado la Braña de Porciles. La fuente que nos aporta noticias de estos despoblados es el Libro Becerro de las Behetrías, de 1352. Constituyen, por tanto, despoblados de origen medieval. «Las Calgueras» y «Porciles» son dos brañas próximas situadas en la ladera Norte del Alto de la Acebosa, a unos 750 m. sobre el nivel del mar, se localizan siete estructuras rectangulares –una incompleta- que parecen corresponder a restos de construcciones.

 

LAS ERMITAS DE SAN ESTEBAN Y SAN ROQUE

 

Es probablemente en el entorno de finales del siglo XV y principios del XVI, con motivo de las mejoras de las comunicaciones impulsadas por los Reyes Católicos, cuando se produce la bifurcación de la calzada real a la altura de la pradera que separa Santiurde de Rioseco. Esta bifurcación evitaría el paso obligatorio de la calzada por Rioseco, hoy se denominaría circunvalación, este nuevo ramal pasaría por la parte superior de la ermita de San Esteban y en las proximidades de la ermita de San Roque, para desde allí enlazar con la calzada real de Somacocha atravesando Pesquera o probablemente rodeándola por el oeste, de la existencia de esta bifurcación tenemos noticias en el amojonamiento de los límites de Rioseco, realizado el 19 de febrero de 1659 y donde nos dice que un mojón divisorio se encuentra en el inicio de la separación entre ambos caminos.

La apertura de esta nueva vía de comunicación seria el motivo de la construcción de las ermitas de San Esteban y de San Roque, que por otra parte están catalogadas como de origen medieval por los expertos, debemos recordar que una de las advocaciones principales de este último es la de protector de los viajeros, la ermita de San Roque estaría integrada en una venta, denominada Venta de Padierno, en la actualidad solo queda la ermita y diversos acumulamientos de restos de la construcción que va ocultando la vegetación, de la importancia de la venta y el arraigo de la advocación a San Roque en el pueblo, pervive la tradición de dedicar uno de los dos días de la fiesta mayor a desplazarse a la citada ermita a oir la misa acompañados de música tradicional, como podemos apreciar se trata probablemente de una tradición de más de 500 años de antigüedad, sería una irreparable pérdida que las nuevas generaciones renunciasen a su conservación.

 

LAS VENTAS DE PADIERNO Y DE PAGUENZO

 

Otras construcciones históricas ubicadas en le termino de Rioseco serían las Ventas de Padierno y de Paguenzo De la existencia de la Venta de Padierno tenemos constancia en los documentos existente en el archivo de Rioseco, del 4 de octubre de 1534, recoge una reunión en la venta de Padierno para llegar a un acuerdo sobre la sentencia arbitraria entre Pie de Concha y Rioseco sobre vacuno prendado en el Monte Ablez, del 1 de octubre de 1577 con el mismo motivo, aparece otra reunión entre ambos pueblos el 13 de julio de 1624, también en la venta de Padierno, y con el igual motivación aparece otro documento del 1 de octubre de 1780, estos incidentes, más diversos pleitos que duraron más de 300 años, nos muestran la tenacidad en la lucha de los vecinos de Rioseco por sus propiedades comunes y la contumacia de la rivalidad de los habitantes de ambos pueblos por el aprovechamiento de Montabliz a través de múltiples generaciones.

Dicha venta sería propiedad del pueblo que la tendría alquilada, su fin llegaría con la desviación del trafico de la carretería con motivo de la construcción del Camino Real en 1752, La Venta de Paguenzo se ubicaría en el camino de altura que comunicaba Bárcena Mayor, a través de la Braña de Lodar y Pagüenzo, con la antigua calzada romana a su paso por las proximidades de Aradillos, tenemos la confirmación de la existencia de esta venta en el amojonamiento de los límites de Rioseco del 19 de Febrero de 1659, donde nos dice que uno de los mojones divisorios con Aradillos se encuentra en Pagüenzo, entre la citada venta y su huerto.

 

RIOSECO EN LA EDAD MEDIA

 

Rioseco aparece en el Libro Becerro de las Behetrías en 1352 en el que aparecen con derecho al cobro de impuestos en una tercera parte la abadía de Cervatos, otra tercera parte a la Orden de San Juan de Acre, que segun diversos estudios realizados tenía un convento en las proximidades de Lantueno, próximo a lugar de la Berguería, y cuya función principal era la protección de los caminos, esta función y la existencia de derechos sobre Rioseco nos confirma el que era lugar de paso de la calzada real y la tercera era behetría cuyos habitantes habían elegido como señor a Gutiérrez Pérez de Cuena. Debemos recordar que los hombres de behetría habitaban lugares de realengo, sobre los que solo tenía derechos jurisdiccionales el rey, no obstante podían elegir señor para que les protegiera de los conflictos con otros nobles o poblaciones, los hombres de behetría podían cambiar de señor. No obstante a finales de la Edad Media estos señoríos se transformaron en hereditarios, o fueron objeto de mercedes reales, aunque muchos lugares no los reconocieran, así lo podemos apreciar en las respuestas de los vecinos de Rioseco a las preguntas del Catastro del Marqués de la Ensenada en la que nos dicen que aunque figura como señor Francisco Javier de Ceballos solo reconocen como señor del suelo al rey.

En EL siglo XVI, según Agustín Rodríguez, la Hermandad de Cinco Villas incluía los concejos de Lantueno, Santiurde, Somballe, Rioseco y San Miguel de Aguayo. Javier Ortiz Real dice que entre los bienes vinculados por Gómez García de Hoyos, caballerizo mayor del rey Juan II hacia 1445, figuraban los derechos de vasallaje sobre los de la behetría de Rioseco, los cuales fueron pasando a sus sucesores: los González de Quevedo y Hoyos, Fernando Guerra de la Vega, José Luis Guerra de la Vega, Ignacio Martín Guerra de la Vega, Manuel Francisco de Cevallos Guerra (conde de Villafuertes) y José Maximino de Cevallos Fernández de Isla (ya en el siglo XIX).

 

RIOSECO EN LA EDAD MODERNA

 

El 19 de febrero de 1659 el rey Felipe IV firma una Cédula por la cual da a la villa de Rioseco (en la que todos sus habitantes eran hijodalgos) la posesión de su Jurisdicción y Señorío, eximiéndola de la de Reinosa, «haciéndola Villa por sí y sobre sí, y dándole poder para que nombrare Alcaldes de Justicia que le conveniere para la buena administración de ella, la cual dicha posesión, esta dicha villa tomó en dicho día sin contradición de persona alguna…»

En el Catastro del Marqués de la Ensenada de 1752, (escrutinio de la riqueza pública), nos informa de datos de gran interés: No pagan Servicio Real por ser sus vecinos del estado «Noble». No hay taberna. El Señor de esta villa es Francisco Javier de Zevallos, aunque no le pagan censo alguno y sólo reconocen a Su Majestad por señor de dicho suelo. El pueblo lo componen 30 vecinos, y consta de 38 casas. 18 de sus vecinos hacen tres viajes a la Nava del Rey por portes de vino y pan, por lo que obtiene cada uno 75 Reales al año. Hay cinco maestros de hacer albarcas, que ganan 3 Reales al día. Hay un jornalero al que pagan 1 Real al día y la comida. Hay 21 labradores que ganan 1,5 Reales al día. Y no hay pobres de solemnidad.

 

ACTIVIDAD ECONOMICA

 

La actividad agrícola apenas alcanzaría para cubrir el autoconsumo, además de escasos productos de huerta, hasta el siglo XVIII se sembraba fundamentalmente trigo, habas, alubias y centeno, ya en el XIX serían el maíz y la patata los que solucionarían en gran parte el problema de subsistencia, en cuanto a la ganadería el problema del escaso desarrollo se repite, según los documentos de los pleitos con Pie de Concha por los aprovechamientos de Montabliz podemos deducir que una población que oscilaba entre 30 y 40 vecinos apenas tenía una cabaña de vacuno entre 100 y 150 animales, mucho más escaso el numero de caballar y algo de ovino, caprino y porcino.

La fabricación de herramientas de madera, sobre todo albarcas, con la materia prima que extraían de los montes comunales, sería una de las actividades fundamentales para proporcionar unos ingresos adicionales a la familia y para ocupar las largas noches invernales, aunque no tenemos datos que lo confirmen, es de suponer que una parte importante de los viajes a Castilla constatados en las respuestas al Catastro del Marqués de la Ensenada, se utilizaran, como sí esta contrastado en otras poblaciones de Cantabria, para el trueque de la garauja, las comentadas herramientas de madera, por vino y cereales de castilla.

Otra actividad complementaria fundamental para que la familia obtuviera ingresos adicionales para sus subsistencia, sería la carretería, esta era tradicional en todos los pueblos próximos al trayecto de esta importante vía de comunicación, una prueba de la importancia de esta actividad aparece de nuevo en las respuestas al Catastro del Marqués de la Ensenada cuando nos dice que de 30 vecinos, 18 realizan viajes habituales a Nava del Rey a por trigo y vino, esta actividad esta constatada antes de la construcción del camino real en 1752, que aunque alejó a Rioseco de la vía de comunicación no impidió que la actividad siguiera siendo importante, la crisis y el hundimiento total de la carretería llegaría con la construcción del ferrocarril en 1866, prueba de la importancia adquirida es una acta de reunión del ayuntamiento de Rioseco de 27 de diciembre de 1867, en la que alegan la imposibilidad del pago del impuesto de consumos y la razón mas importante que dan, es la crisis de la carretería

 

ADMINISTRATIVAMENTE.

 

Rioseco es ayuntamiento Constitucional en 1821, 1822, 1862 y 1866 (constatado por documentos del Archivo de Rioseco). Antes perteneció al partido de Toro (1766-1804), después pasó a la provincia de Palencia (de 1806 a 1810 y de 1823 a 1833), y en 1833 pasó a la provincia de Santander (de 1810 a 1813 también).

En 1835 se constituyó el ayuntamiento de Santiurde compuesto por Lantueno, Rioseco, Santiurde y Somballe. En 1842 se escindió Rioseco, que constituyó su propio ayuntamiento hasta regresar al de Santiurde en el último tercio del siglo XIX.

En 1786 tiene la «villa» de Rioseco, «de señorío secular», 144 habitantes, de los que 83 son niños y jóvenes solteros, 48 casados y 13 viudos, la inmensa mayoría son hidalgos, hay un cura, un estudiante y un artesano.

Hacia 1850 Rioseco es una «villa con ayuntamiento propio» que tiene 30 casas en las que viven 150 habitantes, escuela de primeras letras con 16 alumnos.

Inés Serna Piquero, Licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Cantabria.

Emilio Pérez Fernández, Licenciado en Historia por la UNED.